carta para mi madre

May 12, 2014

a mi madre en la ocasión de mis 36 primaveras,

gracias por juntarte con el viejo. y enredarse. y entrelazarse en un Amor tan bello. pues fue el regalo de ese Amor que se abrió para darme vida.

gracias por velar sobre mi. por la curita’ que tanto me hacia creer que sanaba cualquier herida. gracias por los juguetes. por aquellos sacrificios que nunca sabré hiciste. gracias por las noches de desvelos. por los sobresaltos. gracias por darme aquel último bocado de tu boca, porque yo quería un poco mas. gracias por la ropa y los zapatos (aquellos que tanto detestaba ponerme). gracias por tus abrazos. por protegerme. a veces hasta de ti.

gracias por creer en mi. en mis sueños. por dejarme explorar. por alimentar mis curiosidades. por darme alas.

gracias por los desacuerdos. por los momentos de tensión. por los desacuerdos. porque fueron esos momentos donde sin saberlo, más nos acercábamos.

hoy celebro mi vida como una extension de la tuya. y aunque sigo mi propio rumbo, lleva esencia de ti. lleva características tuyas: esfuerzo, empeño, valor, fe, resistencia, espíritu luchador…

de tu vientre llevo aquello flujo que no deja de protegerme. aun fuera de ti, sigo adentro.

ya sabes, si tuviese que nacer de nuevo: solo de tu vientre, solo de tu sangre, solo de tu Amor.

te amo.

tu hija. siempre.

rie y descansa

May 9, 2014

a mil millas de distancia…

en tu casa. en aquel sillón
en el mismo sitio donde te deje.
con el recuerdo de aquel beso abrazando mi mejilla.

yo queria seguir jugando a las locuras contigo.

y es que contigo Manita, yo vuelvo a ser niña
jugando a la imaginación sin pensar que esta vida
me llama a ser adulto y tener responsabilidades
que se hacen monótonas y aburridas… hasta hartan!.

y nos hacen olvidar que la vida es solo un momento.

ese momento donde puedes cantar a toa’ boca
una canción fuera de tono, sin importar quien nos escuche
o como luzcamos, porque lo que importa es la risa y la sonrisa.
lo que importa es el momento donde puedes, tan solo por un instante
vivir en la alegria.

mientras nuestro hermano (tan tranquilo el doroteo’),
apoya nuestras locuras y nos mira de reojo como quien dice,
“lo que me ha tocado.” el también me enseña una lección: el descanso
que hay en la paz. el me enseña la importancia del silencio. de tomar
un receso del ajetreo de la vida.

son ustedes dos un regalo del Universo.
son un recuerdo importante de reír y descansar
para darle vida a la vida.


en tu casa. en aquel sillón
en el mismo sitio donde te deje.
con el recuerdo de aquel beso abrazando mi mejilla.

yo queria seguir jugando a las locuras contigo…
y luego descansar con nuestro Hermano.

I believe this about Nursing…

I believe that there is no coincidence that nursing (a profession created by women) has had to prove itself over and over to be fully recognized as such. If say, JOHN Nightingale had written the book “Notes on Nursing,” there would be no doubt about whether our job (supported or not by evidence-based practice) was a profession.

Still…

I believe nursing is the leading profession in building relationships with people. I believe when a nurse looks at an obese patient, we see someone who has become a victim of a system that super sizes meals that leave people starving for real food; for foods that heal.

I believe nursing is teaching. It is engaging in meaningful conversations about the realities, the truths about people’s lives and their struggle beyond high blood pressure or the disease that’s wrapped around their bones. Sometimes… what’s really crippling a patient… is a simple lack of human touch.

I believe that there is no coincidence that hope is a nursing diagnosis. As “hokey” as some may find it, hope is the only thing left …when there is nothing left. And, should a patient find herself on the edge of being hopeful, it is the nurse that pulls her through to believe that while there may not be a cure, we can always heal.

I believe nursing and presence go together like hands in sterile gloves because we know that here, that now; this moment is the only real time we have… to stop.
To ask the hard questions.
To listen.
To hold a hand.
To sit in silence.

You see, pressure ulcers of the heart exist, they’ve been eating away at the flesh of our emotions, interrupting our mental health status, affecting mind, body and spirit. Nursing is fully aware that angina could be related to a broken heart. Nursing knows that there are spiritual ailments greater than cancers.

Nurses know that human disregard is contraindicated to healing.

I believe nursing helps the patient realize the difference between “take care of yourself” and “care for your Self.” Nursing educates the patient, makes them aware of the control they have over their lives, and helps patients regain their autonomy.

We have the responsibility of helping patients find their voice in one of the most vulnerable settings in the world. That is powerful beyond measure.

And should a patient not have the ability to speak, nursing is ultimately the advocate that stands grounded in protecting the patient with everything she can. Including her Life.

Submitted to the RWJF NCIN essay contest.